La lectura histórica en esta edición sobre los aspectos patrimoniales de la Ciudad de Gáldar y corrió a cargo de D. José Concepción Rodríguez, profesor de la ULPGC y doctor en Historia del Arte.
domingo, 26 de julio de 2015
sábado, 26 de julio de 2014
CAPITULO EXTRAORDINARIO DE SANTIAGO 2014
Capítulo Extraordinario del Instituto Canario de Estudios
Históricos "Rey Fernando Guanarteme" La lectura histórica
sobre "Los Viajes de Tenesor a la Corte de los Reyes Católicos", a
cargo de D. Faneque Hernández Bautista, Inspector de Educación y catedrático de
Historia. A continuación, recorrido histórico, que partiendo de las Casas
Consistoriales se dirigirá a la Plaza de los Heredamientos con Ofrenda Floral
al Rey de Canarias, Tenesor Semidán. En el Teatro Consistorial de Gáldar.
jueves, 3 de julio de 2014
Sede histórica del Instituto Fernando Guanarteme
miguel rodríguez díaz de quintana
02.07.2014 | 02:10
02.07.2014 | 02:10
El 14 de abril de 1986 fue autorizada la inscripción del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme. La elección del nombre de nuestro régulo para timbrar la sociedad no obedecía exclusivamente para dedicarnos a mantener su memoria. Con esta fundación se ha querido poner especial énfasis en la conservación y estudio de las tradiciones históricas, genealógicas y culturales de los antiguos habitantes de las Islas; defender y fomentar las investigaciones con el análisis crítico de fuentes. Buscaba también la creada sociedad con la nueva tecnología a su alcance, actualizar, complementar y corregir las disciplinas históricas y sociológicas tan llenas aún de errores para proporcionar el rigor metodológico con claridad expositiva. Uno de sus fines prioritarios es el de rescatar del olvido a la antigua población prehispánica superviviente, tan envuelta en equívocas leyendas. En definitiva, la máxima aspiración de nuestra entidad es reflejar de modo fiel las antiguas tradiciones y contribuir a mejorar las enseñanzas científicas a través de sus específicas investigaciones. El conjunto de todas estas pretensiones hizo sugerir que la creada institución llevase el nombre del discutido rey isleño.
Fue propósito desde los inicios la publicación de una revista semestral de exclusivo ámbito regional, logro que durante los primeros años se pudo materializar. Nunca pensamos que la modesta edición alcanzase en tan corto espacio de tiempo gran interés en numerosas bibliotecas de la cultura occidental, ya que fue demandada desde los archivos del Centro de Historia Familiar de los Estados Unidos para incluir nuestros textos genealógicos en los millones de microfilmes que los Mormones de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días proporcionan a los interesados de todo el mundo. También nuestra publicación despertó interés en la Universidad de Zimbawe, y en estudiosos de Austria, Andorra, Luxemburgo, Escocia, Irlanda, Liechtenstein, Venezuela, Italia, Bélgica, Colombia, Hungría, Holanda, Finlandia, Dinamarca, Canadá y Argentina, mereciendo especial mención que nuestros textos se encuentra en los anaqueles de la biblioteca de la Pontificia Academia Tiberina de Roma. Como es lógico, nuestras publicaciones también se encuentran en las estanterías de El Museo Canario.
Una vez más, se ha puesto de manifiesto que la temática genealógica despierta interés en las sociedades que también tratan este apasionante tema auxiliar de la Historia. Y Canarias, por ser el origen y raíz de gran parte de la población hispanoamericana, contribuye a que se busquen en nuestras revistas los antecedentes e informaciones familiares.
Una serie de circunstancias obvias limitó nuestra actividad. Si bien nunca se ha dejado de celebrar anualmente un capítulo extraordinario en la ciudad de Gáldar, por cuya tribuna han pasado los más acreditados historiadores de las Islas, la falta de la tan deseada sede social dificultaba la realización de nuestros cursos y programas.
Y, al fin, ha llegado la sede, casa que es para nosotros una gran satisfacción presentarla oficialmente. Y nos satisface por encontrarnos en un inmueble cargado de historia y de acontecimientos singulares.
Aunque consideramos que no es el momento más oportuno para desgranar las excelencias del inmueble, también pensamos que es lógico que tracemos una breve síntesis de la sede que desde ahora nos acoge.
Si se quisiera historiar cualquier edificio del casco de Vegueta, por muy insignificante que este fuera, sin duda que encontraríamos relatos notables y sorprendentes. No en vano el barrio se asienta en el primer poblamiento hispano de la Isla.
Esta casa, y gracias al inmueble colindante, pared con pared, llamada del señorío de la Vega Grande de Guadalupe, hemos podido reunir información hasta los mismo albores de la contienda grancanaria. El primer propietario conocido de esta edificación fue el bachiller conquistador Pedro de Valdés, teniente gobernador de Lope de Sosa y sobrino del celebre adelantado Alonso Fernández de Lugo. En una escritura de reconocimiento de deuda fechada en 1535 la casa vecina quedaba sujeta a la garantía de un pago que sus propietarios ajustan con el mercader genovés Damián de Azuaje. Por circunstancias que desconocemos, el comerciante ligur acredita posteriormente ser propietario de aquella finca, la cual, su hija, nieta y bisnieta la llevarán en dote, contrayendo ésta última matrimonio con Alejandro de Amoreto. Desde aquellas pretéritas fechas del siglo XVI ha quedado dentro de la familia que ostentó el título de señores de la Vega Grande de Guadalupe, hoy convertido en dignidad condal.
En cuanto a la vivienda que tratamos fue transmitiéndose por transacciones de compraventa a diferentes propietarios de todo tipo y condición. En el siglo XVII perteneció a la familia del mercader, también de origen genovés, Juan Tomás de Sigala.
La actual construcción data de mediados del siglo XVIII. Sus propietarios no tenían ningún relieve social. Se habían establecido en Venezuela y la pusieron a rentar. El primer inquilino que la habitó fue el vasco Domingo Galdós y Alcorta, que había venido a la Isla desde Madrid en 1776 como familiar de Francisco Javier de Izurriaga, oidor fiscal de la Real Audiencia de estas Islas, y que pronto ocupó el cargo de receptor del Santo Oficio de la Inquisición canaria.
Después de la estancia del abuelo de Benito Pérez Galdós moraron otros vecinos. Hubo un sastre, un zapatero acomodado y un escribano de la audiencia. A finales de la década de 1840 la casa se encontraba desocupada. Esta situación logró que la prestasen al cura párroco de la recién estrenada parroquia de Santo Domingo de Guzmán. Concretamente era el año 1848, fecha de la gran hambruna padecida en la isla de Fuerteventura. Los majoreros huidos de su tierra se avecindaron por estos contornos de Vegueta, y el humanitario sacerdote procuró ayudarles recolectando por el resto de la Isla víveres para poder sustentarlos. Los habitáculos bajos del inmueble sirvieron de despensa para guardar los granos recolectados. Aquel año de 1848 visitó la Isla el clérigo catalán Antonio María Claret y vivió durante el mes de mayo en la iglesia vecina. Hay testimonios orales familiares que acreditan que el futuro santo visitó en dos ocasiones esta casa. Aunque no existe constancia documental no resulta difícil suponer que así ocurriera. Lo que sí ocurrió tres años después fue la trágica epidemia del cólera morbo asiático desatada en la primavera de 1851. La casa la seguía detentando en calidad de préstamo el párroco de Santo Domingo, don Antonio Vicente González Suárez. Aquella oportunidad posibilitó que el clérigo habilitara en las dependencias un improvisado hospitalillo para acoger a los moribundos de aquel contagio que se iba encontrando por las calles. Según refiere el vicario don Juan Artiles Sánchez en su obra Y no encontraron su tumba, cada mañana después de la misa de siete que el sacerdote celebraba en la iglesia vecina, se trasladaba a esta casa para visitar y dar consuelo a sus enfermos. La infección de aquel terrible azote le atrapó, y el día d 20 de junio del funesto año de 1851, al salir de esta casa e intentar franquear el cancel, cayó muerto en el suelo. En esta plaza de Santo Domingo hay dos lápidas que lo recuerdan y en el Vaticano se sigue causa de canonización para elevar a este hijo de Agüimes a los altares.
Tras la muerte del sacerdote la casa estuvo cuatro años cerrada. En septiembre de 1855 llegan a las Palmas desde Venezuela Luis López Botas con su mujer y diez hijos, siendo el mayor de ellos José Antonio López Echegarreta. El canario trae desde Caracas el contrato de inquilinato y el título de cónsul de la República venezolana que firma el ministro de Relaciones Exteriores. En este inmueble se abre, por tanto, la representación diplomática, siendo el primer consulado americano establecido en la Isla.
Como anécdota referiré que aquel nombramiento fue imputado por el cónsul de Venezuela en Tenerife, Pedro Bernardo Forstall, argumentando que siendo la vecina isla la capital del Archipiélago y sede de todas las cancillerías diplomáticas, consideraba que el representante de Las Palmas tenía que asumir un viceconsulado y estar a sus órdenes. Pero por carta, que curiosamente se conserva en el archivo de este Instituto, el ministro aclaró que cada capital tenía la categoría de cónsules y eran totalmente independientes. Don Luis López Botas, que junto con su hermano Antonio dieron nombre a la calle trasera de este inmueble, también abrió aquí una oficina consignataria. Era la época que empieza de nuevo a fortalecerse la emigración hacia Venezuela y López Botas representaba como agente los vapores correos con destino al puerto de la Guaira.
Con la muerte del cónsul y la de su hijo, el citado José Antonio López Echegarreta, que aunque nacido en Caracas se consideraba canario y fue el primer isleño que obtuvo el título profesional de arquitecto por la Real Academia de San Fernando, y que en esta casa proyectó la alineación y ensanche de la calle de Triana y confeccionó las primeras ordenanzas municipales sobre la construcción en Canarias, la finca quedó nuevamente desocupada. Fue puesta a la venta y adquirida en 1865 por Vicente Marichal Cabrera, un curioso personaje muy tratado en la obra de don Juan Bosch Millares sobre la medicina en Gran Canaria. Desde entonces, la casa ha permanecido en la misma familia. En 1993 se encuentra una vez más desocupada y también bastante dañada por los años. Fue entonces cuando comenzó a rehabilitarse para que fuera la sede oficial de nuestro Instituto. Nunca se pensó que se tardara tanto tiempo en remozarla. Desde un primer momento se pretendió no adulterar su época, su estilo y sus características arquitectónicas. Y creemos que ha valido la pena. Otra circunstancia que tal vez no venga al caso pero la consideramos curiosa. En dependencias de esta casa nació en 1963 Luis del Río Montesdeoca, el delegado de la Fiscalía Anticorrupción en Las Palmas y teniente fiscal de la comunidad autónoma.
Hoy en esta sede se alberga un magnífico archivo que puede presumir de tener en sus carpetas referencias de todas las familias del Archipiélago, desde sus orígenes a la actualidad. Cuenta con toda la documentación extractada existente de la historia de la isla de Lanzarote. Fichas exhaustivas de todos los sacramentos celebrados en sus parroquias y reseñas pormenorizadas de los protocolos de sus escribanos. Un magnífico legado que fue dejado en testamento a nuestra Institución por Gerardo Morales Martinón. Y así podríamos mencionar otras importantes donaciones de fundamental interés para la sociedad.
Queremos terminar nuestras palabras en esta jornada de júbilo mencionando con afecto los nombres de Ignacio Díaz de Aguilar y Elízaga, Agustín Manrique de Lara y Bravo de Laguna y a Salvador Cabrera Aduaín de Zumalave, los presidentes que nos precedieron y que en todo momento mostraron su entusiasmo para que la sede oficial llegase a ser realidad. También queremos manifestar públicamente nuestra satisfacción de estar presididos por don Antonio de Bèthencourt Massieu, hoy la máxima referencia cultural del Archipiélago, y por don Alejandro del Castillo Bravo de Laguna, que preside el cuerpo colegiado de Caballeros y Damas de la Institución.
http://www.laprovincia.es/las-palmas/2014/07/02/sede-historica-instituto-fernando-guanarteme/617910.html
Fue propósito desde los inicios la publicación de una revista semestral de exclusivo ámbito regional, logro que durante los primeros años se pudo materializar. Nunca pensamos que la modesta edición alcanzase en tan corto espacio de tiempo gran interés en numerosas bibliotecas de la cultura occidental, ya que fue demandada desde los archivos del Centro de Historia Familiar de los Estados Unidos para incluir nuestros textos genealógicos en los millones de microfilmes que los Mormones de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días proporcionan a los interesados de todo el mundo. También nuestra publicación despertó interés en la Universidad de Zimbawe, y en estudiosos de Austria, Andorra, Luxemburgo, Escocia, Irlanda, Liechtenstein, Venezuela, Italia, Bélgica, Colombia, Hungría, Holanda, Finlandia, Dinamarca, Canadá y Argentina, mereciendo especial mención que nuestros textos se encuentra en los anaqueles de la biblioteca de la Pontificia Academia Tiberina de Roma. Como es lógico, nuestras publicaciones también se encuentran en las estanterías de El Museo Canario.
Una vez más, se ha puesto de manifiesto que la temática genealógica despierta interés en las sociedades que también tratan este apasionante tema auxiliar de la Historia. Y Canarias, por ser el origen y raíz de gran parte de la población hispanoamericana, contribuye a que se busquen en nuestras revistas los antecedentes e informaciones familiares.
Una serie de circunstancias obvias limitó nuestra actividad. Si bien nunca se ha dejado de celebrar anualmente un capítulo extraordinario en la ciudad de Gáldar, por cuya tribuna han pasado los más acreditados historiadores de las Islas, la falta de la tan deseada sede social dificultaba la realización de nuestros cursos y programas.
Y, al fin, ha llegado la sede, casa que es para nosotros una gran satisfacción presentarla oficialmente. Y nos satisface por encontrarnos en un inmueble cargado de historia y de acontecimientos singulares.
Aunque consideramos que no es el momento más oportuno para desgranar las excelencias del inmueble, también pensamos que es lógico que tracemos una breve síntesis de la sede que desde ahora nos acoge.
Si se quisiera historiar cualquier edificio del casco de Vegueta, por muy insignificante que este fuera, sin duda que encontraríamos relatos notables y sorprendentes. No en vano el barrio se asienta en el primer poblamiento hispano de la Isla.
Esta casa, y gracias al inmueble colindante, pared con pared, llamada del señorío de la Vega Grande de Guadalupe, hemos podido reunir información hasta los mismo albores de la contienda grancanaria. El primer propietario conocido de esta edificación fue el bachiller conquistador Pedro de Valdés, teniente gobernador de Lope de Sosa y sobrino del celebre adelantado Alonso Fernández de Lugo. En una escritura de reconocimiento de deuda fechada en 1535 la casa vecina quedaba sujeta a la garantía de un pago que sus propietarios ajustan con el mercader genovés Damián de Azuaje. Por circunstancias que desconocemos, el comerciante ligur acredita posteriormente ser propietario de aquella finca, la cual, su hija, nieta y bisnieta la llevarán en dote, contrayendo ésta última matrimonio con Alejandro de Amoreto. Desde aquellas pretéritas fechas del siglo XVI ha quedado dentro de la familia que ostentó el título de señores de la Vega Grande de Guadalupe, hoy convertido en dignidad condal.
En cuanto a la vivienda que tratamos fue transmitiéndose por transacciones de compraventa a diferentes propietarios de todo tipo y condición. En el siglo XVII perteneció a la familia del mercader, también de origen genovés, Juan Tomás de Sigala.
La actual construcción data de mediados del siglo XVIII. Sus propietarios no tenían ningún relieve social. Se habían establecido en Venezuela y la pusieron a rentar. El primer inquilino que la habitó fue el vasco Domingo Galdós y Alcorta, que había venido a la Isla desde Madrid en 1776 como familiar de Francisco Javier de Izurriaga, oidor fiscal de la Real Audiencia de estas Islas, y que pronto ocupó el cargo de receptor del Santo Oficio de la Inquisición canaria.
Después de la estancia del abuelo de Benito Pérez Galdós moraron otros vecinos. Hubo un sastre, un zapatero acomodado y un escribano de la audiencia. A finales de la década de 1840 la casa se encontraba desocupada. Esta situación logró que la prestasen al cura párroco de la recién estrenada parroquia de Santo Domingo de Guzmán. Concretamente era el año 1848, fecha de la gran hambruna padecida en la isla de Fuerteventura. Los majoreros huidos de su tierra se avecindaron por estos contornos de Vegueta, y el humanitario sacerdote procuró ayudarles recolectando por el resto de la Isla víveres para poder sustentarlos. Los habitáculos bajos del inmueble sirvieron de despensa para guardar los granos recolectados. Aquel año de 1848 visitó la Isla el clérigo catalán Antonio María Claret y vivió durante el mes de mayo en la iglesia vecina. Hay testimonios orales familiares que acreditan que el futuro santo visitó en dos ocasiones esta casa. Aunque no existe constancia documental no resulta difícil suponer que así ocurriera. Lo que sí ocurrió tres años después fue la trágica epidemia del cólera morbo asiático desatada en la primavera de 1851. La casa la seguía detentando en calidad de préstamo el párroco de Santo Domingo, don Antonio Vicente González Suárez. Aquella oportunidad posibilitó que el clérigo habilitara en las dependencias un improvisado hospitalillo para acoger a los moribundos de aquel contagio que se iba encontrando por las calles. Según refiere el vicario don Juan Artiles Sánchez en su obra Y no encontraron su tumba, cada mañana después de la misa de siete que el sacerdote celebraba en la iglesia vecina, se trasladaba a esta casa para visitar y dar consuelo a sus enfermos. La infección de aquel terrible azote le atrapó, y el día d 20 de junio del funesto año de 1851, al salir de esta casa e intentar franquear el cancel, cayó muerto en el suelo. En esta plaza de Santo Domingo hay dos lápidas que lo recuerdan y en el Vaticano se sigue causa de canonización para elevar a este hijo de Agüimes a los altares.
Tras la muerte del sacerdote la casa estuvo cuatro años cerrada. En septiembre de 1855 llegan a las Palmas desde Venezuela Luis López Botas con su mujer y diez hijos, siendo el mayor de ellos José Antonio López Echegarreta. El canario trae desde Caracas el contrato de inquilinato y el título de cónsul de la República venezolana que firma el ministro de Relaciones Exteriores. En este inmueble se abre, por tanto, la representación diplomática, siendo el primer consulado americano establecido en la Isla.
Como anécdota referiré que aquel nombramiento fue imputado por el cónsul de Venezuela en Tenerife, Pedro Bernardo Forstall, argumentando que siendo la vecina isla la capital del Archipiélago y sede de todas las cancillerías diplomáticas, consideraba que el representante de Las Palmas tenía que asumir un viceconsulado y estar a sus órdenes. Pero por carta, que curiosamente se conserva en el archivo de este Instituto, el ministro aclaró que cada capital tenía la categoría de cónsules y eran totalmente independientes. Don Luis López Botas, que junto con su hermano Antonio dieron nombre a la calle trasera de este inmueble, también abrió aquí una oficina consignataria. Era la época que empieza de nuevo a fortalecerse la emigración hacia Venezuela y López Botas representaba como agente los vapores correos con destino al puerto de la Guaira.
Con la muerte del cónsul y la de su hijo, el citado José Antonio López Echegarreta, que aunque nacido en Caracas se consideraba canario y fue el primer isleño que obtuvo el título profesional de arquitecto por la Real Academia de San Fernando, y que en esta casa proyectó la alineación y ensanche de la calle de Triana y confeccionó las primeras ordenanzas municipales sobre la construcción en Canarias, la finca quedó nuevamente desocupada. Fue puesta a la venta y adquirida en 1865 por Vicente Marichal Cabrera, un curioso personaje muy tratado en la obra de don Juan Bosch Millares sobre la medicina en Gran Canaria. Desde entonces, la casa ha permanecido en la misma familia. En 1993 se encuentra una vez más desocupada y también bastante dañada por los años. Fue entonces cuando comenzó a rehabilitarse para que fuera la sede oficial de nuestro Instituto. Nunca se pensó que se tardara tanto tiempo en remozarla. Desde un primer momento se pretendió no adulterar su época, su estilo y sus características arquitectónicas. Y creemos que ha valido la pena. Otra circunstancia que tal vez no venga al caso pero la consideramos curiosa. En dependencias de esta casa nació en 1963 Luis del Río Montesdeoca, el delegado de la Fiscalía Anticorrupción en Las Palmas y teniente fiscal de la comunidad autónoma.
Hoy en esta sede se alberga un magnífico archivo que puede presumir de tener en sus carpetas referencias de todas las familias del Archipiélago, desde sus orígenes a la actualidad. Cuenta con toda la documentación extractada existente de la historia de la isla de Lanzarote. Fichas exhaustivas de todos los sacramentos celebrados en sus parroquias y reseñas pormenorizadas de los protocolos de sus escribanos. Un magnífico legado que fue dejado en testamento a nuestra Institución por Gerardo Morales Martinón. Y así podríamos mencionar otras importantes donaciones de fundamental interés para la sociedad.
Queremos terminar nuestras palabras en esta jornada de júbilo mencionando con afecto los nombres de Ignacio Díaz de Aguilar y Elízaga, Agustín Manrique de Lara y Bravo de Laguna y a Salvador Cabrera Aduaín de Zumalave, los presidentes que nos precedieron y que en todo momento mostraron su entusiasmo para que la sede oficial llegase a ser realidad. También queremos manifestar públicamente nuestra satisfacción de estar presididos por don Antonio de Bèthencourt Massieu, hoy la máxima referencia cultural del Archipiélago, y por don Alejandro del Castillo Bravo de Laguna, que preside el cuerpo colegiado de Caballeros y Damas de la Institución.
http://www.laprovincia.es/las-palmas/2014/07/02/sede-historica-instituto-fernando-guanarteme/617910.html
domingo, 22 de junio de 2014
Inauguración de la Sede del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme
Publicado el 22 jun. 2014
Situada en la Plaza de Santo Domingo número 8 en las Palmas de Gran canaria
sábado, 27 de julio de 2013
CAPITULO EXTRAORDINARIO DE SANTIAGO 2013
La lectura histórica corrio a cargo de D. Alejandro García Medina arquitecto especialista en patrimonio historico " Tenesor Semidán y Fernando Guanarteme en el siglo de Maquiavelo "
GRABACIÓN DEL ACTO
en el trascurso del acto se leyó el acta por la cual se admiten como socios del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme. Son designados nuevos socios
Don Camilo Joaquín Barrocal Díaz-Flores,
Don Vicente Antonio Díaz Melián,
Don Rafael Masiú Petit
y Don Alejandro César Moreno y Marrero.
sábado, 8 de junio de 2013
Don Fernando Guanarteme y las princesas Guayarmina y Masequera en la corte de los Reyes Católicos
Don Fernando Guanarteme y las princesas Guayarmina y Masequera en la corte de los Reyes Católicos
| Título y subtítulo | Don Fernando Guanarteme y las princesas Guayarmina y Masequera en la corte de los Reyes Católicos |
| Autor principal | Rumeu de Armas, Antonio |
| Publicación fuente | Revista de historia canaria |
| Numeración | Tomo 30. Año 38-39. Número 149-152 |
| Tipo de documento | Artículo |
CASA CANARIA DE ARAGON HOMENAJE A FERNANDO GUANARTEME
Homenaje de la Casa Canaria de Aragon a Fernando Guanarteme (Thenesor Semidán) en Calatayud Aragon 28 de Abril de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Capitulo extraordinario instituto canario de estudios históricos Rey Fernando G. 24 Julio 2012
La conferencia este año corrió a cargo del galdense
Ángel Ruiz Quesada quien hizo una
exposición detallada de
los orígenes y las familias que han habitado
la Casa del Capitán Quesada, así como todos los pasos dados
para su recuperación por parte del
ayuntamiento.
domingo, 24 de julio de 2011
viernes, 25 de julio de 2008
Gáldar reconoce la dimensión histórica de Fernando Guanarteme
El instituto de estudios que lleva su nombre recoge el título de hijo predilecto
Entrega del título de hijo predilecto a Fernando Guanarteme. MATEOS
M. J. MONZÓN - GÁLDAR. El teatro municipal de Gáldar acogió ayer el acto institucional de entrega del título de hijo predilecto de la ciudad a Fernando Guanarteme, que fue recibido por el presidente del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme, y reconocido historiador, Antonio Bethencourt.
Fue precisamente el citado Instituto quien propuso al Ayuntamiento de Gáldar este nombramiento; una propuesta respaldada por más de mil firmas de vecinos, colectivos, agrupaciones y diferentes instituciones.
Desde el Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme se destacó que el nombramiento responde a "un clamor popular que viene a demostrar el agradecimiento y el respaldo a esta concesión por parte de la ciudadanía", pues a su entender el nombre de Fernando Guanarteme es el mayor referente de inteligencia, dignidad y amor a su tierra, que ha existido en Canarias a lo largo de su historia.
Por su parte, el alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, señaló que con la entrega de este título, la ciudad de Gáldar reconoce la dimensión histórica de la figura de Artemi Semidán, el último Guanarteme, apartando a un lado la polémica que ha generado desde hace años el galdense que adoptó el nombre de Fernando Guanarteme.
La entrega del título de hijo predilecto a Fernando Guanarteme estuvo enmarcada en el transcurso del capítulo extraordinario del citado Instituto Canario que cada año se celebra en el municipio, en esta ocasión con la intervención de la licenciada en Derecho y Ciencias Políticas, Carmen Reguero.
http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2008/07/25/galdar-reconoce-dimension-historica-fernando-guanarteme/166482.html
viernes, 1 de febrero de 2008
Fernando Guanarteme ya es uno de los hijos predilectos de Gáldar
Miguel Rodríguez y Teodoro Sosa en el pleno celebrado ayer. P. L. MATEOS
M. J. MONZÓN / GÁLDAR. El pleno celebrado ayer jueves por el Ayuntamiento de Gáldar, aprobó definitivamente, con la unanimidad de todos los grupos políticos representados en el Consistorio, el expediente de declaración de Tenesor Semidán, bautizado católicamente bajo el nombre de Fernando Guanarteme como hijo predilecto de la localidad. En la sesión plenaria se contó con la intervención del secretario del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme, Miguel Rodríguez Díaz de Quintana, quien agradeció a la corporación la tramitación de la solicitud de la entidad para que Fernando Guanarteme fuera hijo predilecto del municipio, que fue la antigua capital de Gran Canaria.
Díaz de Quintana manifestó también que el Instituto no quiere que este sea un nombramiento más y que se quede en la entrega de un pergamino, sino que se busca que la concesión del título de hijo predilecto a Fernando Guanarteme sea un paso más para reivindicar su figura en la historia del Archipiélago, ya que desde algunos sectores se califica de traidor al último Guanarteme de Gran Canaria.
La concejal de Relaciones Institucionales, Encarnación Monzón, explicó cómo se había desarrollado la tramitación de este expediente. La edil destacó que la propuesta de declaración de hijo predilecto de Gáldar para Fernando Guanarteme está avalada por un millar de firmas, lo que refleja la gran aceptación que ha tenido esta propuesta.
PETICIÓN. Y es que organizaciones, entidades culturales e históricas, asociaciones de vecinos, entidades deportivas, empresas y una amplia representación de instituciones avalan , con su firma y su sello, la petición encabezada por el Instituto.
Encarnación Monzón recordó que en los años 60, un grupo de estudiantes de la Universidad de La Laguna originarios de Gáldar, liderados por el desaparecido profesor Celso Martín de Guzmán, comenzó a luchar por la rehabilitación histórica de Tenesor Semidán, y cuarenta años después, con su declaración como hijo predilecto, se ha dado un paso muy importante para lograr ese objetivo.
Se da la circunstancia de que el que fuera gran valedor de la figura de Fernando Guanarteme, Celso Martín de Guzmán, también fue declarado hijo predilecto de la localidad de Gáldar en 1994, antes de su fallecimiento.
El título de Hijo Predilecto para el último Guanarteme, es el segundo que concede el Ayuntamiento de Gáldar a una persona que ya ha fallecido. El primero se concedió al que fuera cronista oficial del municipio y colaborador de LA PROVINCIA/DLP, Martín Moreno.
Desde el Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme se expuso cuando trasladó su propuesta al Consistorio de la ciudad de Gáldar, que la circunstancia de haber transcurrido cinco siglos desde la muerte del aborigen, no debía ser impedimento para su nombramiento, máxime cuando desde el año 1986 el Ayuntamiento de la localidad norteña cuenta con su propio reglamento de honores y distinciones.
Para la citada entidad, el nombre de Fernando Guanarteme es el mayor referente de inteligencia, dignidad y amor a su tierra, que ha existido en la región canaria a lo largo de su fructífera historia. Por este motivo, desde el Instituto se asegura que seguirá trabajando, ahora con más fuerza si cabe, para que Fernando Guanarteme ocupe el lugar que se merece en la historia.
viernes, 9 de noviembre de 2007
EL INSTITUTO CANARIO DE ESTUDIOS HISTORICOS “REY FERNANDO GUANARTEME “ HA PEDIDO SU NOMBRAMIENTO COMO HIJO PREDILECTO DE GÁLDAR
Reconocimiento a título póstumo, una vez transcurridos cinco siglos
Miembros del Instituto Canario de Estudios Históricos "Rey Fernando Guanarteme" presentaron hoy al alcalde de la ciudad de Gáldar, Teodoro Sosa Monzón, la solicitud para que se le conceda oficialmente a título póstumo el nombramiento de Hijo Predilecto de la Ciudad, a Fernando Guanarteme, último Rey de Gran Canaria, momento que recoge la fotografía.
Esta Institución quiere con este nombramiento, y sin más dilación, que el pleno corporativo acuerde unánimemente la concesión del título de Hijo Predilecto a este noble, "para que la ciudad demuestre ser agradecida con aquellos paisanos que le han engrandecido, ya que su nombre es el mayor referente de inteligencia, dignidad y amor a su tierra, que ha existido en la región canaria a lo largo de su fructífera historia".
El pasado 26 de octubre, en Junta General Extraordinaria del citado instituto, se acordó por unanimidad de sus miembros elevar esta consideración al gobierno municipal entendiendo "que al estar debatiéndose en estos momentos en el Parlamento el tan controvertido decreto de Memoria Histórica, nos mueve y estimula solicitar para el antiguo régulo isleño, el olvidado reconocimiento a título póstumo, ya que la circunstancia de haber transcurrido cinco siglos, no será impedimento para la restitución...() Máxime cuando desde 1986 el ayuntamiento de Gáldar cuenta con su propio Reglamento de Honores y Distinciones".
En un escrito en el que se recoge una reseña histórica de la figura del antiguo rey grancanario , especialmente tras su gesta heroica y pacífica, cuya inserción es sellada en el Pacto de Calatayud entre los soberanos de Castilla y el representante de la monarquía insular,"tenemos que comprender definitivamente la significación cultural de aquel propósito por encima de minúsculas connotaciones".
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